Juego de cartas La mona (Old Maid): reglas y probabilidades
La mona, que en inglés se llama Old Maid, es un juego de cartas en el que nadie quiere quedarse con la última carta. Los jugadores forman parejas con sus cartas y se las van pasando hasta que un jugador sin suerte se queda con la única carta que no tiene pareja. Es casi pura suerte, y justo por eso funciona tan bien con niños pequeños. Es un buen paso después de la guerra y antes de Ve a pescar (Go Fish).
Qué necesitas
- Una baraja francesa normal de 52 cartas. Quita una reina (casi todo el mundo quita la reina de tréboles) y quedan 51 cartas. La reina que se queda sin pareja es la reina sobrante, la que nadie quiere.
- 2 o más jugadores; lo ideal es entre 3 y 6.
- O bien una baraja especial de Old Maid, con parejas de dibujos y una sola carta de la mona.
Cómo se juega
- Reparte. Reparte las 51 cartas de una en una. No importa que algunos jugadores tengan una carta más.
- Descarta las parejas. Cada uno mira su mano y deja en la mesa, boca arriba, todas las parejas del mismo valor (dos sietes, dos reyes). Si tienes tres cartas del mismo valor, deja una pareja y quédate con la tercera.
- Roba. Empieza quien ha repartido: abre sus cartas en abanico, boca abajo, y se las ofrece al jugador de su izquierda, que roba una sin mirar. Si con ella forma pareja, la descarta.
- Pásalo. Después, ese jugador ofrece su mano al siguiente jugador de la izquierda, y así sucesivamente alrededor de la mesa.
- Salir. Cuando te quedas sin cartas, estás a salvo y sales de la partida.
- El perdedor. Al final todas las parejas están en la mesa y un jugador tiene en la mano la reina solitaria. Ese jugador se queda con la mona y pierde.
Variantes habituales
- Black Peter: en los países de habla alemana el juego se llama Schwarzer Peter y se juega con una baraja especial o con la jota de picas como carta sobrante. Por tradición, al perdedor se le podía pintar una mancha negra en la cara, a menudo con un corcho quemado.
- El solterón (Old Bachelor): se quita una jota en lugar de una reina; pierde quien se queda con la jota sobrante.
- Parejas del mismo color: las parejas también tienen que coincidir en color (dos sietes rojos, dos sietes negros). Si quitas la reina de tréboles, la carta sin pareja pasa a ser la reina de picas.
- Carta escondida: con una baraja de dibujos, algunas familias apartan una carta boca abajo al principio, así que nadie sabe cuál es la carta sobrante hasta el final.
Probabilidades: ¿a quién le toca?
Al empezar, la reina sobrante puede ser cualquiera de las 51 cartas con la misma probabilidad, así que tu probabilidad de recibirla es simplemente tu parte de la baraja. Tras los primeros descartes, la mayoría de las manos se quedan en unas seis cartas, sea cual sea el número de jugadores. Estas cifras salen de 200.000 repartos al azar:
| Jugadores | Cartas | Riesgo | Quedan |
|---|---|---|---|
| 2 | 26 o 25 | 51 % o 49 % | unas 6,5 |
| 3 | 17 | 33 % | unas 6,5 |
| 4 | 13 o 12 | aprox. 25 % | unas 6 |
| 5 | 11 o 10 | aprox. 20 % | unas 6 |
| 6 | 9 u 8 | aprox. 17 % | unas 5,5 |
Con 2 jugadores hay un detalle curioso: después de descartar, las dos manos son el reflejo una de la otra. Por cada carta sin pareja que tiene un jugador, el otro tiene su pareja, salvo la reina solitaria. Por eso, el jugador que tiene la reina sobrante siempre tiene exactamente una carta más.
¿Hace falta habilidad?
Muy poca. No ves lo que robas, y quien te roba a ti tampoco ve tus cartas. La única decisión es cómo colocas la reina sobrante: hay quien la esconde en el centro y hay quien la deja un poco más alta para tentar al otro. Si el otro roba al azar, da igual: con tres cartas en el abanico, la reina sale una vez de cada tres, esté donde esté. Contra una persona de verdad, algún pequeño farol y una buena cara de póquer pueden inclinar un poco la balanza.
Al final del todo, con la reina sobrante y otra carta en la mano y tu rival robando, es un 50/50 puro.
Por qué les gusta a los niños
La mona enseña a emparejar valores y a respetar los turnos, es rápida y el jugador más pequeño tiene las mismas posibilidades que el mayor. El momento en que alguien roba la reina sobrante es divertidísimo para todos los demás. Antes de empezar, baraja bien las cartas para que no queden parejas juntas, y echa un vistazo a nuestros juegos para fiestas infantiles si buscas más ideas. Cuando estén listos para tomar decisiones de verdad, probad Ocho locos (Crazy Eights).
De dónde viene el nombre Old Maid
Old Maid es un juego infantil popular desde al menos el siglo XIX, cuando ya se vendían barajas impresas con personajes cómicos para jugarlo. El nombre inglés viene de una expresión antigua y poco amable para referirse a una mujer mayor soltera, y por eso algunas familias lo llaman ahora simplemente «la carta sobrante» o juegan a la versión Black Peter.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas cartas se quitan para jugar a la mona?
Una. Quita una reina de una baraja normal de 52 cartas y quedan 51. La reina que se queda sin pareja es la reina sobrante.
¿Hay que bajar todas las parejas?
Sí. Siempre que tengas una pareja, déjala en la mesa. Si tienes tres cartas iguales, baja dos y quédate con una.
¿Qué pasa si te toca la reina sobrante al repartir?
Guarda el secreto y espera que el siguiente jugador te la robe. Que te toque al repartir no es el final: puede cambiar de mano muchas veces durante la partida.
¿Cuántas personas pueden jugar a la mona?
Dos o más. Con entre 3 y 6 jugadores la partida es rápida y la reina sobrante cambia más de mano.
¿La mona es un juego de suerte?
Casi por completo. La única habilidad está en cómo sujetas las cartas y en mantener la cara de póquer.