Historia de cara o cruz: de la antigua Roma a tu móvil
La gente zanja discusiones lanzando una moneda prácticamente desde que existen monedas que lanzar. Los registros escritos son más escasos de lo que sugieren muchos artículos sobre la «historia de cara o cruz», pero unas pocas fuentes sólidas y algunos lanzamientos famosos bien documentados bastan para contarla.
Cabezas o naves en la antigua Roma
La descripción antigua más clara de un juego de lanzar monedas es la de Macrobio, escritor romano de principios del siglo V d. C. En sus Saturnales (libro 1, capítulo 7) recoge la leyenda según la cual el dios Jano acuñó las primeras monedas de bronce, con su propia cabeza en una cara y un barco en la otra. La prueba, dice, es que los niños todavía lanzan monedas al aire y gritan «capita aut navia»: cabezas o naves.
Las monedas que hay detrás de la frase eran reales. El as de bronce de la Roma temprana, acuñado durante la República desde el siglo III a. C., mostraba la cabeza de dos caras de Jano en el anverso y la proa de un barco en el reverso. A menudo verás la frase citada como «navia aut caput»; el latín del propio Macrobio pone primero las cabezas: «capita aut navia». En cualquier caso, es el antepasado del inglés «heads or tails» (literalmente, «cabezas o colas»).
Conviene tener cuidado con lo que Macrobio no dice. Describe un juego infantil. No dice que los tribunales o los funcionarios romanos decidieran casos con una moneda, una afirmación que circula por internet sin ninguna fuente.
Cross and pile, pile ou face, cara o cruz
En Inglaterra el juego se conoció durante siglos como «cross and pile». Lo de «cross» (cruz) es fácil de explicar: durante cientos de años los peniques ingleses de plata llevaron una cruz en el reverso. De dónde viene «pile» está menos claro, y los historiadores de la lengua no terminan de ponerse de acuerdo. Con el tiempo, «heads or tails» lo sustituyó en el inglés de todos los días.
Otros idiomas conservaron sus propias parejas, casi siempre según lo que llevaban grabado las monedas: «pile ou face» en francés, «Kopf oder Zahl» (cabeza o número) en alemán y, en español, nuestro «cara o cruz». Sean cuales sean las palabras, la idea es la misma: dos caras, una elección y nada que discutir con el resultado.
Tres lanzamientos de moneda que cambiaron algo
El nombre de Portland, Oregón (1845). Dos propietarios de tierras, Asa Lovejoy, de Massachusetts, y Francis Pettygrove, de Maine, querían ponerle a su nuevo pueblo el nombre de su ciudad natal. Lanzaron una moneda al mejor de tres y ganó Pettygrove. La Boston de Lovejoy perdió frente a Portland. La moneda, un centavo de cobre de 1835 conocido hoy como Portland Penny, la conserva la Sociedad Histórica de Oregón (Oregon Historical Society).
El primer vuelo propulsado (1903). El 14 de diciembre de 1903, Wilbur y Orville Wright lanzaron una moneda en los Outer Banks de Carolina del Norte para decidir quién haría el primer intento. Ganó Wilbur, pero su intento de ese día fracasó. Cuando estuvieron listos para volver a probar, el 17 de diciembre, le tocaba a Orville, y fue él quien logró el primer vuelo con éxito. El hermano que perdió el sorteo se quedó con el lugar en la historia.
Una semifinal de la Eurocopa (1968). El 5 de junio de 1968, en Nápoles, Italia y la Unión Soviética empataron 0-0 tras la prórroga. Las tandas de penaltis aún no existían, así que el árbitro se llevó aparte a los dos capitanes con una moneda. El capitán italiano, Giacinto Facchetti, contó después a la UEFA que pidió cruz y acertó. Italia acabó ganando el torneo tras repetirse la final.
Para qué se lanza una moneda hoy
Lanzar una moneda sigue siendo la forma habitual de repartir una pequeña ventaja de manera justa:
- Deporte. En el fútbol, el rugby y el fútbol americano se sortea con una moneda el campo o quién saca. En el críquet, el sorteo decide quién batea primero, algo que puede pesar mucho según el estado del terreno y el tiempo.
- Elecciones empatadas. Muchos estados de EE. UU. permiten resolver por sorteo una elección local empatada, y lanzar una moneda es uno de los métodos que se usan.
- Decisiones cotidianas. Quién empieza, quién elige la película, quién paga. Lo importante no es la moneda, sino que las dos personas aceptaron la regla antes de conocer el resultado.
También tiene un uso más personal. En 2016, el economista Steven Levitt publicó los resultados de un gran experimento en línea en el que personas atascadas ante una decisión, como dejar un trabajo o terminar una relación, lanzaban una moneda para ayudarse a elegir. Quienes recibieron de la moneda la indicación de cambiar tuvieron más probabilidades de hacerlo de verdad, y quienes cambiaron dijeron sentirse más felices seis meses después que quienes mantuvieron el statu quo. Levitt lo interpreta como que quizá somos demasiado prudentes ante los grandes cambios. Una moneda no te dirá qué es lo correcto, pero puede desbloquear una situación, y mucha gente nota que su reacción instintiva ante el resultado le revela lo que de verdad quería. Nuestra guía sobre cómo tomar una decisión cuando no puedes decidir explica este y otros métodos.
¿Es justo lanzar una moneda?
Casi del todo. Un estudio de 2023 dirigido por František Bartoš registró 350.757 lanzamientos hechos por 48 personas y comprobó que una moneda atrapada al vuelo cae del lado con el que empezó alrededor del 50,8 % de las veces. Está tan cerca del 50/50 que en un solo lanzamiento no supone ninguna diferencia práctica, pero el efecto es real. Entre cara y cruz como tales no hubo diferencias relevantes. Repasamos los detalles, incluidas las rachas y por qué hacer girar la moneda es menos justo que lanzarla, en Probabilidad de cara o cruz: ¿de verdad es 50/50?
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Fuentes
- Macrobio, Saturnales 1.7.21-22 (texto latino). LacusCurtius, University of Chicago
- Portland Penny. The Oregon Encyclopedia, Oregon Historical Society
- Wright Brothers National Memorial: Frequently Asked Questions. US National Park Service
- "Lucky man" Facchetti on Italy's semi coin toss. UEFA.com
- Levitt, S. D. (2016). Heads or Tails: The Impact of a Coin Toss on Major Life Decisions and Subsequent Happiness. NBER Working Paper 22487
- Bartoš, F. et al. (2023). Fair coins tend to land on the same side they started: Evidence from 350,757 flips. arXiv:2310.04153
FAQ
¿Cuándo se empezó a lanzar monedas?
La descripción escrita clara más antigua es del escritor romano Macrobio, de principios del siglo V d. C., que cuenta que los niños lanzaban monedas y gritaban «capita aut navia» (cabezas o naves). El juego probablemente es más antiguo, ya que las monedas que describe son del siglo III a. C.
¿Por qué en inglés se dice «heads or tails»?
La mayoría de las monedas llevan la cabeza de un gobernante en el anverso, así que ese lado pasó a llamarse «heads» (cabezas) y el contrario «tails» (colas). Antes el inglés usaba «cross and pile», y los romanos decían «cabezas o naves».
¿De verdad una ciudad recibió su nombre a cara o cruz?
Sí. En 1845, Asa Lovejoy y Francis Pettygrove lanzaron una moneda al mejor de tres para ponerle nombre a su pueblo de Oregón. Ganó Pettygrove y eligió Portland, por Portland, en Maine.
¿Lanzar una moneda ayuda a tomar decisiones?
Puede sacarte de un bloqueo. En el experimento de Steven Levitt de 2016, quienes dejaron que una moneda los empujara hacia un gran cambio y lo hicieron dijeron sentirse más felices seis meses después que quienes se quedaron como estaban.